
Striagorn

Este enorme dragón alado fue creado por Sheara, la Señora de los Dragones, con la energía de la raza de los magmares. Striagorn personifica su fuerza e ideología. Lo distingue su carácter duro y su escalofriante aspecto. Las lenguas de llamas que salen de las fauces de Striagorn pueden acabar con toda la vida en un radio de varias decenas de metros.
El principal objetivo de su presencia en el mundo Faeo es luchar contra los siervos del Caos. No tiene enemigos, ya que está muy unido a Sheara desde pequeño. Está dispuesto a entregar su vida para salvar el mundo Faeo, pero trata a sus protegidos (los magmares) de forma filosófica. No fuerza demasiado su cerebro de dragón con pensamientos sobre el destino de la raza a la que protege. No tiene sentimientos de odio para con su enemigo eterno, el dragón blanco Erifarius, aunque reconoce la necesidad de luchar contra él.

Erifarius

Creado por Sheara, la Señora de los Dragones, a partir de la energía de la raza de los humanos, el gran dragón Erifarius es en sí un ser grandioso e inolvidable. La plateada piel del dragón está tornasolada como si irradiara una aureola mágica. Erifarius personifica los valores y el poder común de los humanos. Posee un carácter tranquilo y a veces es incluso un buenazo, pero, a pesar de ello, es un guerrero intrépido y decidido.
Liberar el mundo Faeo de los siervos del Caos es su deber y la meta de su vida. Trata con indulgencia a su gran adversario, el gran dragón negro Striagorn; no porque menosprecie sus cualidades guerreras, sino porque considera que su nivel intelectual es inferior. Respeta a los humanos, quienes a su vez le respetan.